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Maenoba Scientia. Entrevista a Guillermo Conde Guerra

revista de Ciencia e Ingenierí­a del IES Almenara

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ENTREVISTA a GUILLERMO CONDE GUERRA
El martes 11 de mayo de 2010 tuvo lugar la puesta en marcha de un proyecto abierto a todos, el de Maenoba Scientia, la nueva Revista de Ciencia y Tecnologí­a del IES Almenara. Tuvimos la suerte de contar con un invitado de excepción, Guillermo Conde Guerra, ex alumno de nuestro centro, ingeniero de telecomunicaciones por la Universidad de Málaga y que lleva cinco años trabajando en Estados Unidos como profesor en la Universidad de Idaho.

Guillermo Conde Guerra nació en Vélez Málaga. Entre sus aficiones podrí­amos destacar el fútbol, las artes marciales y la música, pues fue integrante de un grupo. Participó en dos ONG, La Troska de Vélez Málaga y TeDeSo en Málaga. En su currí­culum podemos leer que preferí­a jugar en equipo, era buen estudiante, respetuoso, extrovertido y curioso. Estudió BUP y COU en el IES Almenara entre 1993 y 1997, donde obtuvo dos becas para mejorar su inglés en Irlanda e Inglaterra durante dos veranos consecutivos.

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Orla del curso 1996-97, foto de Guillermo Conde Guerra y vista de la sala durante la videoconferencia

La videoconferencia comenzó a las 11:00 de la mañana (nueve horas menos en Idaho) en la Sala de Usos Múltiples del IES Almenara


ENTREVISTA
Sabemos que EE.UU. es un paí­s de contrastes. Vives en Moscow una ciudad del estado de Idaho, al noroeste del paí­s que ocupa casi la mitad de la extensión de España pero con algo menos de población que la provincia de Málaga. ¿Podrí­as contarnos algo sobre EE.UU. y la vida diaria en Idaho y en tu ciudad, el clima, las costumbres...?

Muy buenos dí­as a todos. Ante todo, me gustarí­a felicitar a Miguel íngel por esta magní­fica iniciativa, yo desde aquí­ me presto a ayudaros en lo que pueda. Felicitar también a los estudiantes por el magní­fico trabajo de investigación que han hecho. Habéis descubierto cosas de mí­ que casi se me habí­an olvidado. Muchas gracias a todos por estar aquí­ hoy conmigo, compartiendo un poquito de lo que vamos a hablar.

Como bien habéis dicho, estoy viviendo en Moscow, en el estado de Idaho, que está justo en la frontera entre el estado de Washington y el estado de Idaho. Para que nos situemos un poquito, esto es el noroeste de EE.UU., así­ que a unas 5 horas está la frontera con Canadá, y a unas 6 horas está el Pací­fico. En este estado, no es que la población sea muy grande, pero la extensión sí­ y eso marca una de sus caracterí­sticas, que son los parajes naturales y los parques nacionales. Este sitio es relativamente peculiar porque hay dos grandes universidades muy cerca, dos de las más grandes del noroeste de Estados Unidos: Washington State University y la Universidad de Idaho, donde me encuentro ahora.

La vida aquí­ es totalmente distinta, las costumbres, las personas... y para mí­, uno de los principales atractivos de este pueblo, Moscow, es que a pesar de ser un pueblo pequeñito, la Universidad es muy importante y tenemos una comunidad internacional enorme con gente de todos los paí­ses, de todo tipo de culturas. Sin duda, una de las cosas que más me llenan es poder conocer todas estas culturas, sin tener siquiera que viajar, sólo con quedar con mis amigos y aprender de ellos.

El clima es horrible. Es un clima extremo, muy continental. En verano hace bastante calorcito y en invierno el frí­o es terrible. Creo que el año pasado un dí­a fuimos la 3ª ciudad más frí­a del mundo, alcanzando temperaturas de hasta -31ºC.

En cuanto a costumbres, este paí­s es tan joven que no creo que podamos destacar costumbres. Ellos lo que hacen básicamente es adoptar costumbres de otros paí­ses. Por ejemplo, celebran el Dí­a de San Patricio, el patrón de Irlanda, o el dí­a de los alemanes. Como costumbres peculiares podemos hablar del Dí­a de Acción de Gracias, y concretamente en Idaho y en Moscow, al estar entre dos reservas indias, aquí­ también se acostumbra mucho a celebrar lo que ellos llaman Pow Wow. Todos lo habéis visto en pelí­culas, cuando los indios nativos americanos se reúnen al lado de la fogata para fumar la pipa de la paz. Son una de las costumbres de aquí­ de Idaho que cada cierto tiempo, se organizan en la Universidad, dando la posibilidad a la gente de acercarse a esta cultura.



¿Qué echas de menos de Vélez Málaga y de España?

Supongo que las cosas obvias que todo el mundo que no está en su paí­s echa de menos, como la familia, tus amigos...


En este mundo globalizado cada vez es más necesario aprender idiomas. Cuando eras alumno de nuestro centro, el IES Almenara, pudiste disfrutar de becas para mejorar tu inglés durante dos veranos consecutivos en Irlanda e Inglaterra. ¿Qué supuso para ti y cómo te influyó esta experiencia en el extranjero?

Tomé contacto con otra cultura, con otro idioma y aunque en realidad en un mes no da mucho tiempo para aprender, a mí­ me sirvió para romper un poco el hielo con el tema del inglés. Lo que es mucho más importante es el hecho de abrirme los ojos y hacerme ver que el rinconcito en el que vivimos, donde estáis vosotros ahora, es un rincón privilegiado, pero también es necesario salir un poquito, conocer... y ya no sólo por el tema de aprender un idioma sino porque este tipo de experiencias te llenan y te ayudan a crecer como persona.


¿Qué opinas de las becas y del estudio bilingí¼e?

Pues estoy totalmente a favor de la educación bilingí¼e. Hoy dí­a el inglés se ha convertido en un estándar y el hecho de saber inglés no simplemente nos da la opción de hablar otro idioma sino de comprender mucho mejor otras culturas y sobre todo poder comunicarnos con gente de cualquier paí­s que utilice el inglés como estándar. El inglés no creo que sea algo, como mucha gente piensa, que te viene bien para rellenar el currí­culo, sino que el hecho de saber otro idioma, no necesariamente el inglés, te ayuda a comprender y a vivir la vida de otra forma.


Llegaste a Estados Unidos en tu último año de carrera como estudiante de intercambio gracias a una beca ISEP, ¿puedes explicarnos en qué consiste y cómo la conseguiste?

La beca ISEP no es una beca de intercambio al que estamos acostumbrados, en el que un estudiante extranjero se queda en tu casa y luego tú vas a casa de él. Con la beca ISEP lo que tienes que hacer es pagar como si estudiaras en España pero gozando de la oportunidad de realizar tus estudios en otro paí­s. Para conseguirla, básicamente lo que se necesita es lógicamente solicitarla y, lo más importante, pasar un examen de inglés TOEFL, un examen que se ha convertido en un estándar en casi todas las universidades del mundo. En Inglaterra creo que siguen utilizando los exámenes de Cambridge pero en el resto del mundo el TOEFL es el estándar para poder estudiar en cualquier universidad. No recuerdo que los requisitos fueran muy exigentes, pero sí­ pasar el examen TOEFL.




¿Qué nivel de inglés tení­as cuando llegaste a EEUU?

Como ya he dicho antes, mi experiencia en Irlanda e Inglaterra me sirvió para romper el hielo, pero lo curioso es que al llegar aquí­ no tení­a ningún tipo de problema en seguir una clase técnica, posiblemente porque la mayorí­a de los libros que estudiamos en nuestra carrera cuando ya llegas a un nivel un poco más avanzado están todos en inglés. Para mí­ seguir las clases era bastante sencillo, pero me encontraba con ciertos problemas en el inglés coloquial, el inglés de la calle. Aquí­ se utiliza mucho el argot, un inglés que uno no aprende en las aulas, la única manera de aprenderlo es salir a la calle y como yo digo, aprenderlo en los bares, con la gente.


¿De qué forma te surgió la oportunidad de trabajar para la NASA?. Sentimos curiosidad en saber en qué consiste el proyecto para la NASA en el que has trabajado.

Esa oportunidad me llegó cuando empecé a trabajar con una empresa y me di cuenta que el trabajo ese no me llenaba. Decidí­ ir a la Universidad a buscar otro tipo de trabajo y ahí­ conocí­ al que hoy es mi jefe y mi tutor de Doctorado, el Dr. Greg Donohoe. í‰l llevaba trabajando ya unos cinco años en este proyecto de la NASA que nosotros llamamos FPPA. Básicamente, sin entrar en tecnicismos, se trata de un microprocesador que es reconfigurable para poder desempeñar distintas funciones. El principal objetivo es utilizarlo en las misiones a Marte. En las exploraciones que se han hecho a La Luna, que no está relativamente tan lejos, no hay muchos problemas de radiación solar pero cuando, como en este caso, se quieren exploraciones más remotas, una radiación solar puede arruinar el trabajo de años y hacer desperdiciar miles de millones de dólares al estropear toda la instrumentación que haya dentro de la nave espacial.

En la NASA, todo dispositivo que vaya en una nave espacial tiene que pasar antes por un proceso bastante tedioso y bastante costoso tanto en tiempo como en dinero. Como este tiempo para que un dispositivo se reconozca "apto" para una nave espacial es larguí­simo, entonces se trata de poder tener uno que pueda cubrir un rango muy amplio de aplicaciones, que tenga una funcionalidad muy alta pero que al mismo tiempo sea tolerante a la radiación y lógicamente que consuma poquita energí­a y que sea rápido.

En estos momentos tenemos ya nuestro microprocesador en Taiwan en lo que llamamos la revisión 1, la primera versión del dispositivo, entonces estamos trabajando en el "testeo" de esa revisión 1 y al mismo tiempo estoy trabajando en las posibles mejoras y en solucionar los defectos para la revisión 2.


¿Podrí­as comentarnos algo sobre tu trabajo en la Universidad de Idaho y los proyectos en los que estés inmerso? Nos gustarí­a que nos contaras también que es lo que sientes al llegar tan lejos y poder trabajar en proyectos de investigación interesantes.

El primer proyecto, que ya me propusieron desde España, que en un principio yo querí­a que se convirtiera en mi proyecto fin de carrera (para Ingenierí­a de Telecomunicaciones), era algo relacionado con la optimización de circuitos analógicos a través de optimización geométrica. Cuando ya decidí­ que me iba a quedar aquí­, pasó de ser mi proyecto fin de carrera a convertirse en la tésis de mi Master que empecé hace año y medio. Una de las ventajas que tiene aquí­ la vinculación de la Universidad con la Empresa es que el proyecto fin de carrera es un proyecto real y que tienes que desarrollar para una empresa. En mi caso, tuve que trabajar para Intel, la compañí­a de los microprocesadores. Nuestro trabajo era diseñar un túnel de viento, no de los grandes que utilizan en la Fórmula 1, sino uno pequeñito con los que Intel "testea" los ventiladores y todo tipo de sumideros de temperatura, como ellos los llaman. Era un proyecto de un año, pero bastante interesante, sobre todo porque fue mi primer contacto con una empresa de verdad y porque se aprende una barbaridad no sólo en la parte técnica sino en algo en lo que, mucha gente piensa que los ingenieros no nos tenemos que preocupar, en la capacidad para comunicarte con una persona y en cómo tratar al cliente. Eso es algo hacia lo que la Universidad está muy enfocada y nos ayudan bastante a ser profesionales y tener una buena comunicación con nuestros clientes.

Luego pasé al proyecto de la FPPA de la NASA que he comentado antes. La crisis económica llega todas partes y Estados Unidos no es una excepción. Mientras nos llega más dinero, este trimestre estoy trabajando para un proyecto que aquí­ llaman ABP y que no es más que una flota de pequeños submarinos. El objetivo es mandarlos al Golfo Pérsico, crear un escuadrón y que vayan batiendo ciertas áreas para la detección de minas. Lógicamente son submarinos muy pequeñitos y que se controlan remotamente. Lo que se busca es que si hay una mina por ahí­, estos dispositivos se encarguen de eliminarla y que el barco o el submarino de verdad que viene detrás quede intacto.





¿Consideras que eres alguien con suerte o piensas que sólo es la recompensa al trabajo para formarte durante tus años en nuestro instituto y luego en la Universidad?

Hay una componente siempre de suerte, hay una componente de esfuerzo. Creo que se une todo un poco pero más que todo, el saber buscar las oportunidades y moverse. Es lo que más me ha ayudado, no esperar a las oportunidades, las oportunidades están allí­ pero hay que ir a buscarlas.


¿Cuáles son tus planes de futuro?

Ahora mismo estoy realizando mi doctorado, así­ que en el futuro más cercano lo que quiero es doctorarme, terminar mi investigación. A más corto plazo, continuar publicando. En diciembre de 2009 me publicaron un ensayo cientí­fico y tuve la oportunidad de ir a presentarlo a Cancún, Méjico. La experiencia fue formidable y espero volver a repetirla, así­ que estoy ya trabajando en un artí­culo para poder presentarlo este mes de diciembre en Cancún de nuevo.


¿Recuerdas a tus amigos de la infancia y del instituto? ¿Aún mantienes algún contacto con ellos?

Cómo no me voy a acordar. Me acuerdo de todos y de la mayorí­a además conservo el contacto. Con muchos amigos llevo más de veinticinco años, son parte de mi.


¿Qué recuerdos tienes de tu paso por el IES Almenara?

Tengo unos recuerdos entrañables. Además a mí­ el instituto me encantaba por la camaraderí­a que habí­a entre los estudiantes y los profesores. A raí­z de esta entrevista, he estado cotilleando un poco en la web y ahí­ veo que siguen muchos profesores de los que me dieron clase. Así­ que del Almenara guardo un recuerdo inmejorable.


¿Qué asignatura era la que más te gustaba y por qué? ¿Cuál te costaba más?

Mis favoritas siempre han sido las que tení­an más que ver con la ciencia, sobre todo la fí­sica, matemáticas... y sin embargo también me gustaban por ejemplo biologí­a, historia... No creo que hubiera una en concreto que me costara, quizá las que eran de memorizar, sobre todo biologí­a. Mi memoria no es muy privilegiada, prefiero siempre comprender los conceptos mejor que memorizarlos, entonces todas las asignaturas que implicaran memorizar eran con las que tení­a más problemas.


No todos los jóvenes se plantean continuar los estudios. Los compañeros que asisten a la videoconferencia son alumnos de 4º y 3º de ESO, ¿qué les dirí­as para que se motiven y continúen con bachillerato y luego la universidad?

La verdad es que por mi experiencia, los amigos que conozco que dejaron el instituto o simplemente no llegaron a la Universidad, creo que todos se arrepintieron. Se entiende que sois jóvenes, es cierto que hay mucha presión por parte de los padres para sacar buenas notas, del profesorado... pero también tenéis que entender que estáis en una etapa muy importante de la vida y que el trabajo y el esfuerzo que desempeñéis ahora lo vais a ver recompensado sobre todo porque en esta época de vuestra vida tenéis que decidir cuál va a ser vuestro futuro, en qué queréis gastar ocho horas diarias en el futuro. Entonces es muy importante que meditéis mucho vuestra elección y que si os desanimáis por no seguir estudiando, que no sea por miedo o por desconocimiento, sino que sea una decisión meditada. Y bueno, qué os voy a decir, hoy en dí­a tener una carrera universitaria es importante, no sólo por el tí­tulo en sí­ pues desgraciadamente en España sufrimos mucho de titulitis, sino por el hecho de aprender y de crecer como persona, que es mucho más que una nota o que un tí­tulo.


Tu madre nos comentó que aunque muy responsable, no eras el tí­pico empollón en tu época de instituto. Hay quién puede pensar que los cientí­ficos son personas que sólo estudian encerrados en laboratorios sin contacto con el mundo externo. Sin embargo por lo que sabemos has sido una persona muy activa (practicas varios deportes, has sido instructor de artes marciales, integrante de un grupo de música aquí­ y también en EE.UU, participado en ONGs...). ¿Qué les dirí­as a los que piensan que la ciencia es aburrida?

Bueno, yo entiendo que haya gente a la que no le guste la ciencia pero lógicamente para saber si algo te gusta o no, primero hay que estudiarlo, que comprender un poco de qué va. Y tenéis razón al decir que muchas veces a los cientí­ficos, a los ingenieros se les ve así­. Parece que mucha gente se asusta a la hora de elegir ese tipo de carrera porque creen que se van a convertir en una rata de laboratorio, pero la realidad es bien distinta. En mi caso, mi trabajo nunca me ha impedido poder desarrollar otro tipo de actividades. Para mí­ el concepto que se tiene a veces del cientí­fico y del ingeniero, no se corresponde con la realidad, sobre todo en ser personas cuadriculadas, metódicas o robóticas. Por definición ingenierí­a viene de ingenio, entonces el buen ingeniero es la persona que es capaz, mediante su ingenio, de solucionar problemas. Este tipo de carreras a pesar de que tienen un alto componente de método y son estructuradas, también te dan pie a la creatividad, a que con tu imaginación analices y estudies cuál es la mejor solución para un problema.


¿Siempre tuviste claro que querí­as ir a la Universidad o en algún momento te diste cuenta que preferí­as seguir con tus estudios en lugar de incorporarte antes al mundo laboral?

Yo siempre lo tuve claro, nunca se me pasó por la cabeza el no ir a la Universidad. De hecho, cuando estaba ahí­ en las clases donde estáis ahora vosotros, uno de mis objetivos era poder estudiar un máster en Estados Unidos. Ya cuando estaba en primero o segundo de BUP, tení­a claro que mi carrera era Telecomunicaciones y ya me habí­a marcado ciertos objetivos. Así­ que la verdad es que desde bien pequeñito siempre lo he tenido claro, nunca se me pasó por la cabeza entrar en el mundo laboral tan pronto.


¿Por qué estudiaste una ingenierí­a?
Está relacionado con lo que he comentado antes, a mí­ siempre me ha gustado la tecnologí­a y también resolver problemas de cualquier tipo. Ingenierí­a de Telecomunicaciones es una carrera que te permite hacer ambas cosas, estudiar y disfrutar de las tecnologí­as y al mismo tiempo lógicamente pues resolver problemas.


Obviamente tus estudios fueron complicados, puesto que la carrera que elegiste lo es, pero nos gustarí­a saber si te costó mucho esfuerzo completarlos y si aconsejarí­as estudiar una ingenierí­a o alguna otra carrera de ciencias

Yo recomiendo que se estudien carreras de ingenierí­a o de ciencias siempre que al estudiante le guste. Muchas veces se comete el error de estudiantes que son muy buenos, con muy buenas calificaciones, directamente tienen que entrar en carreras complicadas. Lo más importante desde mi punto de vista es que el estudiante se dedique a lo que realmente le gusta. Durante el instituto tendréis tiempo de estudiar todo tipo de asignaturas y os empezaréis a dar cuenta de qué es lo que realmente os llena. Entonces yo les recomiendo a todo el que le guste la ingenierí­a y la ciencia que lógicamente vayan a por ello, que es cierto que no son asignaturas fáciles pero mi opinión siempre ha sido que lo importante no es el grado de dificultad de la carrera, no es el dinero ni la salida que tenga la carrera, lo importante es que el estudiante lo disfrute y que ponga pasión en lo que haga. Realmente serí­a muy aburrido y un poco patético, tener que estar toda la vida trabajando en algo que no nos llena, simplemente porque alguien nos ha aconsejado eso o por influencias externas. Tiene que ser una decisión muy meditada y lo más importante, que sea algo que os llene.


¿Qué consejo nos darí­as a nivel académico?

Sobre todo que disfrutéis con lo que hagáis. Aprender no tiene por qué ser una obligación, aprender se supone que deberí­a ser un placer para todos. No obsesionarse, tampoco con las notas aunque son importantes, como lo es aprobar, pero no definen muchas veces la capacidad del estudiante. Entonces mi consejo, lo que me ha servido en mi vida académica, es disfrutar con lo que haces, no obsesionarte y no tomarlo como una obligación sino como algo que te ayuda a ti mismo para seguir avanzando.


Muchas gracias, creo que ha sido una experiencia muy positiva para todos los que están aquí­ y supongo que también habrá sido especial para ti, a pesar de la hora, el volver a saber de tu centro, del IES Almenara, después de estos años.




Trabajo realizado en la asignatura'' Tecnologí­as de la Información y la Comunicación'', tercer trimestre del curso 2009-2010
por los alumnos de 2º de bachillerato A y B:

Antonio M. Arroyo, Verónica Calderón, Adelí­n Cucicea, Paula Dí­az, Máximo Fernández, Pablo J. Fernández, Alexandra Harbuzaru, Jessica A. Ingman, Yuliya Lys, Alejandro Marco, Ana Márquez, Francisco Javier Martí­n, Daniel Martí­n, Francisco Jesús Martí­n, Raquel Muñoz e Isabel Quero.

Profesor:

Miguel íngel Martí­n Ruiz


Agradecimientos
Guillermo Conde Guerra y familia

Velevisa TV

Nuestra administrativa, Marí­a José Ruiz Quintero

y los profesores

Ramón Bazaga Calderón, Juan Manuel Merchán Martí­n y Ana Van Hilten Muñoz


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Creado/a por pmmartinr. Última modificación: Lunes 04 de Abril, 2011 12:44:08 CEST por a2bachAjcobosg.